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CONTEXTO HISTÓRICO DEL BURLESQUE Y NEOBURLESQUE


 El Burlesque al inicio surgió como un subgénero literario, nació en el siglo XVI como una derivación de la comedia. Sus trabajos se orientaban a la sátira, ridiculizando cuestiones serias u otorgándoles legitimidad a temas condenados a nivel social.

En este ámbito, el término burlesque apareció por primera vez en el título "Obras burlescas", de Francesco Berni, quien creó un concepto y un género sin precedentes en la literatura, con las características antes mencionadas. Uno de los escritores que adoptó este género fue Miguel de Cervantes, aunque fueron varios los poetas y narradores que lo recibieron con brazos abiertos para explorar nuevas facetas de su creatividad; en obras como Don Quijote de la Mancha y Novela ejemplares podemos apreciar una clara ridiculización del carácter épico y el romance medieval. 

Con el paso del tiempo fue evolucionando y tomando mayor terreno en el mundo de la danza hasta llegar a convertirse en lo que hoy conocemos como burlesque asociado al teatro de variedades. Se trata de obras paródicas que presentan influencias del cabaret, el music hall y el vaudeville y cuyos contenidos suelen estar cargados de erotismo. Desde su nacimiento como burlesque literario en el siglo  XVI ha dado paso a  ramificaciones que van desde el burlesque dramático, victoriano, musical, el burlesque americano y el actual neo-burlesque.

         

     Entre el 1600 y el 1750, el burlesque literario fue uno de los géneros prominentes del barroco. Gracias a técnicas como la difamación, la parodia y el cómico-heroico, estas obras conseguían el ridículo de forma intencional. Dentro de este género se pueden distinguir dos subgéneros: el alto y el bajo burlesque. El primero se usaba para la creación de un contexto en el cual un tema cómico e inapropiado se tomaba en serio, mientras que el segundo ponía en ridículo algo considerado serio y digno de respeto.

     En los siglos XIX y XX surgió el burlesque musical, calificación que recibieron operetas de ánimo alegre. En las primeras décadas del siglo XIX también empezó a desarrollarse el burlesque victoriano, ya vinculado al teatro de variedades.

     


Años después este tipo de burlesque se consolidó en el llamado burlesque americano. Sus presentaciones incluían números de sketches humorísticos, bailarinas sensuales de estriptís o striptease y fenómenos que inglés se denominan freaks, proviene de la lengua italiana, donde el significado de su familia hace alusión al concepto de "broma". El género llamado burlesque, en particular el dramático perteneciente a la era victoriana, a menudo se conocía con los nombres travesty que no debe confundirse con la palabra española travesti y extravaganza.

     Estos últimos dos términos representan géneros de la comedia que tienen muchos elementos en común con el burlesque, aunque también tienen sus diferencias. Cabe señalar que la palabra travesty también se puede aplicar a cualquier ámbito del burlesque, ya sea el dramático, el musical o el literario. Se trata de una versión menos elaborada del burlesque, que modifica el tema hasta convertirlo en una cosa absolutamente ridícula e hilarante. Por su parte, la extravaganza es una forma libre de este género, tanto del literario como del dramático, que por lo general se asocia con «lo espectacular». Este choque entre la seriedad y la comicidad continúan siendo efectivos incluso al día de hoy.

     En la década de los 90 en la ciudad de Nueva York resurge este estilo rememorando el glamour de la época victoriana y los Felices años 20. Ya no estilo de baile reservado a las mujeres exclusivamente. Aparece lo que se conoce como Boy-lesque, bailado por chicos; y la escena Drag Queen, Drag King y Transformista irrumpe con fuerza.

   



 Cómo intérprete femenina podemos destacar a Dita Von Theese y cómo performer masculino y drag a Christopher Olwage. 







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